martes 30 de junio de 2009

NARVÁEZ SE MUESTRA INTRATABLE.


El argentino Omar “El Huracán” Narváez disfruta su gran momento y sigue sumando defensas de su cetro universal mosca de la Organización Mundial de Boxeo y manifiesta su alegría por los logros conseguidos.

En declaraciones a Radio Belgrano, Narváez reconoció que ante Omar “Lobito” Soto nuevamente su mano no estuvo 100 por ciento recuperada: “En los días previos estaba sacando cuentas con mi equipo de trabajo de que ya son diez peleas las que hicimos con la mano recuperada en un 80 por ciento”.

“El Huracán” se sometió a una sesión de masajes porque "Después de una pelea de 11 rounds el cuerpo queda cansado a pesar de que no recibas muchos golpes. Estoy muy contento y orgulloso porque llenar el Luna Park, sea el día que sea, es muy glorioso”.

También Narváez describió su definición del viernes: “Después del tercer round él (Soto) ya sentía la pelea. Cada vez que yo quería entrar me comía un cabezazo o un zarpazo de su parte. Le metí una mano de derecha y no aguantó, tambaleó y aproveche. Fue una mano de contra que lo sorprendió. Nosotros decidimos ir de contra, era más fácil sorprenderlo así que ir al ataque, jugar con experiencia”.

El campeón mundial que se transformó en el argentino con más peleas mundialistas explicó lo sucedido el día del pesaje y le restó importancia a la protesta de la esquina mexicana. “Había dos balanzas, una para la foto y otra abajo. Yo me pesé en la que estaba dispuesta para el público y la prensa y marqué 50,700 Kg. De ahí fui al chequeo médico y vi que había otra balanza. En esa di 200 gramos más que en la otra, es decir 50,900 Kg. Cuando los mexicanos vieron eso, por supuesto que protestaron. Primero me dijeron que esa era la oficial y no era, la oficial era la primera en la que me había pesado. Pero les dije que no había problema, que iba a bajar los 100 gramos que faltaban". TEXTO/NOTIFIGHT.COM