
Kelvin de la Nieve, el único púgil que representará a España en los Juegos de Pekín, se considera un boxeador "todoterreno, que se forjó en Huelva, ciudad a la que llegó con 11 años y que "nunca" abandonará, pese a que no olvida sus raíces dominicanas, añade.
"Nací en Santo Domingo y nunca olvidaré mi barrio y mi gente, pero estoy completamente adaptado a Huelva, soy un onubense de pura cepa", comenta en una entrevista concedida en Valladolid durante la celebración del Boxam. Y apunta que vive a caballo entre Huelva, Madrid y Reus (Tarragona), puesto que es en dicha localidad donde residen sus padres, mientras que él lo hace en la capital colombina.
Kelvin de la Nieve pesa menos de 48 kilogramos. Algo que se deja notar cuando se le observa al subir la escalinata del cuadrilátero, concentrado en su veloz gancho de izquierda, el que tiene que sacar para minar la moral y la entereza de su próximo adversario.
"Intento ser un boxeador completo, que se maneje en todas las distancias y que sepa cómo atacar a cualquier tipo de adversario", expone el luchador acerca de sus cualidades en el noble deporte que Muhammad Ali hizo épico.
Mide 1,63, una estatura que no le impide practicar el baloncesto, deporte que también le apasiona, a pesar de que sabe que no se le da muy bien. Así, entre concentración y concentración, regresa a Huelva e intenta sacar tiempo para echar unas canastas con sus amigos del colegio, "aunque cada vez es más difícil", afirma.
"Tengo que intentar estar con la novia, los amigos y la familia y es muy complicado, porque paso mucho tiempo fuera y hay días en lo que no sé que fecha es", narra De la Nieve, quien admite que la chica con la que lleva un año de noviazgo no le dejaría llegar hasta la edad máxima con la que se permite boxear, 34 años. Él también duda que pueda aguantar.
Y es que, para Kelvin, de 21 años, la legislación que rige el ámbito pugilístico español es la principal traba que tiene el boxeo nacional cuando sale al exterior. En países como Francia o Rusia, potencias mundiales, la edad mínima para pelear ronda los once años, mientras que, en España, uno no puede probar su derecha hasta los dieciséis.
"Cuando competimos contra ellos se nota muchísimo que llevan muchos años peleando. Nos doblan en combates y en el boxeo la experiencia sobre el ring es importantísima", subraya, de la misma manera que asegura que el momento que vive este deporte en España "no es bueno, porque la ley no le permite evolucionar".
Además, opina que la preparación de un boxeador es "muy mezquina", por la calidad y la intensidad de los entrenamientos, sin embargo, tiene claro que a él lo que le gusta es intercambiar puñetazos sobre la lona.
"Se trabaja demasiado la potencia y la velocidad, algo que es muy cansino, porque está claro que a un boxeador lo que le gusta es pelear", manifiesta el onubense, que logró el pase para Pekín en Grecia, hace un mes, tras derrotar al macedonio Mumin Vali.
Desde entonces, vislumbra una actuación en los Juegos que, según proclama, no es cerca del podio. "Está muy difícil. No imposible, pero casi", añade Kelvin.
Ya intentó clasificarse para Atenas, pero, en aquella ocasión, con 17 años, sus posibilidades en la fase de clasificación "eran de menos cinco", apunta Kelvin de la Nieve, quien, por otro lado, recalca que no pensaba que lograría acceder a los Juegos de Pekín.
"Cuando me di cuenta de lo que había hecho fue lo más grande. La guinda a todo el trabajo realizado desde que empecé a boxear con quince años", precisa con júbilo al recordar el instante en que sus puños le sacaron el billete olímpico.
Así, desde que era un adolescente, este púgil onubense ha progresado en el Club Deportivo Yoon, sede del gimnasio en el que un ex boxeador de su barrio, Triano, le invitó a que probase con el saco, ante la atenta mirada de su entrenador, Beni Alloza, mentor y artífice de su preparación.
Las cuerdas, el casco y los guantes cambiaron la vida de un boxeador ágil y preciso que tiene un poco descuidado el Bachillerato, aunque es consciente de la necesidad de acabarlo para trabajar en un futuro en algo relacionado con el deporte. Mientras tanto, en Valladolid ya exhibió su voracidad en la final de su peso del Internacional Boxam 2008.
Fuente: Huelvainformacion.es